Desgraciadamente, hay demasiadas personas que sufren relaciones tóxicas. En ocasiones, existe dentro de las parejas un miembro que ejerce un control sobre la pareja y ésta no sabe cómo salir de la situación. Obviamente no es lo mismo romper un matrimonio de 40 años que terminar con una relación en la quinta cita.  Si reconoces que tu pareja es una persona controladora y te gustaría cambiar esa situación quizá aquí puedas encontrar un poco de orientación.

  1. Evalúa tu nivel de seguridad.

Para algunas personas, que su pareja les controle solo implica unas palabras incomodas y algunas discusiones. Para otros, sin embargo, ese control por parte del otro puede convertirse una amenaza para la integridad personal. Si tu pareja es una persona controladora y decides romper la relación, aunque nunca haya sido violenta, existe un riesgo real de que la ira y el dolor que sienten por una ruptura puedan empujarles a comportarse de una forma amenazante. Una persona acostumbrada a ejercer control sobre su pareja se sentirá amenazado cuando pierda por primera vez dicho control.  Debes ser realista a la hora de evaluar lo que tu pareja es capaz de hacer. Es importante establecer un plan de seguridad y tener en cuenta las opciones que puede aportarte la ley de tu país.

  1. Busca apoyos en tu entorno.

Normalmente las personas controladora van aislando a la pareja de sus amigos y familiares hasta que la única persona a la que pueden acudir son ellos mismos, así que si ese es tu caso, es muy posible que sientas que no tienes nadie a quien acudir. Además, quizá hayas sentido vergüenza de contar la verdad y tu familia o amigos piensan que tu relación es buena. Si deseas cambiar las cosas, lo primero que debes hacer es contar la verdad a tu familia y amigos de confianza. Fortalece los lazos que te unen a esas personas porque son las que pueden ayudarte en ese proceso. También puede ayudarte tu médico de cabecera o un psicólogo.

  1. Planifica las cosas.

Debes planear tus acciones a corto y largo plazo. Si has decidido romper la relación, debes plantearte varias cosas ¿Qué medidas económicas vas a tomar? ¿Dónde vivirás? Sea específico acerca de los planes a largo plazo y corto plazo y metas. Si usted va a salir de una casa, ¿cuáles son las medidas financieras que debe tomar? ¿Dónde te quedarás? ¿Qué objetos personales llevarás contigo? Si por el contrario vas a pedir a tu pareja que se marche, ¿qué harás si se niega?  Si lo que vas a hacer es intentar salvar la relación, busca asesoramiento profesional, pero concreta un plazo de tiempo para que cambiar las cosas.

Si hay niños hay que plantearse qué se les va a decir y cómo vas a mantenerles física y emocionalmente. Ninguna de estas cuestiones están destinadas a presionarte o paralizarte en la inacción; por el contrario, cuanto más puedas anticipar este tipo de retos, menos probable es que los cambios que deseas lleguen a un punto muerto.

  1. Cuídate más.

Tomar la decisión de enfrentarte a tu pareja para cambiar las cosas o para romper la relación es un gran reto, y nadie ha dicho que sea fácil. Para ello debes estar en las mejores condiciones físicas y mentales. Presta atención a tu alimentación, sueño, estado de ánimo, etc… Por supuesto, la cruel paradoja es que en esta situación, justamente estas cosas pasan a un segundo plano ya que tendrás otra lista de prioridades que atender en primer lugar. Pero no ignores tu salud.

  1. Pide ayuda.

Una vez hayas identificado tu sistema de apoyos en las personas de tu entorno, pídeles que te ayuden. Al principio puedes tener una sensación de incomodidad al hacerlo… muchísimas personas en esta situación jamás llegan a pedir ayuda. Y si no se pide, los amigos o la familia no saben bien que pueden hacer, como actuar o cómo te pueden ayudar. Pídeles que te escuchen, que tomen un café contigo, o que te ayuden a cambiar la cerradura de la puerta. La cuestión es que ellos sepan que es lo que pueden hacer por ti.

  1. Comprende que puedes tener sentimientos ambiguos.

Es una historia común. Tomas la decisión de dejar la relación, y de pronto tu pareja hace algo por ti, tan bonito y dulce que te entran dudas. O has estado hablando con un amigo sobre la situación y al día siguiente percibes las cosas mucho más aterradoras y tienes miedo de lo que ocurrirá si rompes. Cuanto más puedas anticipar estas emociones, más probabilidades hay de seguir adelante con tu plan original. Ten en cuenta que no todo es blanco o negro. Seguramente si todo hubiese sido malo no habrías llegado a aguantar tanto tiempo en la relación, y ser consciente de todo esto puede ayudarte si lo que estás intentando es dar otra oportunidad a tu pareja, e incluso te permitirá aprender para evitar caer en otra relación tóxica en el futuro. 

  1. No te rindas.

Dejar una relación, o simplemente tratar de cambiarla es un proceso dinámico y continuo, no un hecho puntual. Necesita tiempo, planificación y múltiples pasos. Si el primer intento de cambiar las cosas falla, tómate un respiro. Después vuelve a intentarlo.  No importa que los avances sean pequeños, piensa que cada logro te lleva más cerca de tu objetivo, serte fiel y conseguir el tipo de vida que mereces. Cómo decía antes, cuenta con tus apoyos, pide ayuda.  Que el primer intento no funcione no es un fracaso, sino que sirve para aprender y reforzar apoyos. Si comprendes esto, seguro que lo conseguirás en el segundo, tercero o incluso en el séptimo. No te rindas, tu puedes cambiar tu propia vida.

2 comentarios en “7 pasos para librarte del control de tu pareja

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